Not seeing a Scroll to Top Button? Go to our FAQ page for more info. Qué ignorita más bonita. Relatos, fotografía y filosofía.: Soñaba contigo. (Microrrelato)

7 de marzo de 2016

Soñaba contigo. (Microrrelato)



En una fría madrugada se pararon delante de un gran ficus, cuyo tronco se retorcía sobre sí mismo, como ambos deseaban en aquel momento que así se retorciera su amor para siempre, alrededor de ellos y nada más que de ellos. Él saltó la pequeña valla entre las risas consentidoras de la chica y con la navaja que solía llevar en su coche comenzó a dibujar  un corazón en el tronco del árbol.

La joven lo observaba con los ojos brillantes de la pasión, y por no haber dormido pero sí ingerido alguna copa de más. "Demasiadas emociones en una sola noche", pensaba desde la valla, viéndolo enorme mientras hincaba la punta de la navaja en la corteza del ficus. Ella no saltó a la tierra fangosa. Estaba encandilada por él, pero calzaba unas sandalias finas de color blanco y alto tacón.

Horas antes,  a la salida de la discoteca, él también le había hecho otra prueba de amor que fue la que la rindió definitivamente  bajo sus brazos y bajo algo más: se había tatuado el mismo corazón en el pecho, encima de su pezón plano, de hombre.

Él ahora estaba exultante, porque había cumplido su sueño y con cada letra que cosía al árbol la miraba. En aquel instante no adivinaba que tiempo después regresaría al lugar y con la misma navaja intentaría modificar el trazo de algunas grafías para que fueran otras. En su pecho sí se quedó el corazón tatuado; "menos mal que no le puse nombre", se dijo luego. 

Pero esa noche,  antes de que despuntara el día por completo y se fuera la magia, se le acercó y le cantó al oído esta canción, la que le rondaba en la mente desde hacía meses:



"Soñar contigo", de Toni Zenet 

Déjame esta noche... soñar contigo, 
déjame imaginarme en tus labios los míos, 
déjame que me crea que te vuelvo loca, 
déjame que yo sea quien te quite la ropa, 
déjame que mis manos rocen las tuyas, 
déjame que te tome por la cintura, 
déjame que te espere aunque no vuelvas, 
déjame que te deje, tenerme pena. 

Si algún día diera con la manera de hacerte mía, 
siempre yo te amaría como si fuera siempre ese día, 
qué bonito seria jugarse la vida, probar tu veneno, 
que bonito seria arrojar al suelo la copa vacía. 

Déjame presumir, de ti un poquito, 
que mi piel sea el forro de tu vestido, 
déjame que te coma solo con los ojos, 
con lo que me provocas yo me conformo. 

Si algún día diera con la manera de hacerte mía, 
siempre yo te amaría como si fuera siempre ese día, 
qué bonito seria jugarse la vida, probar tu veneno, 
que bonito seria arrojar al suelo la copa vacía. 

Déjame esta noche... soñar... soñar... contigo.

.....

(No dejes de oír la canción aquí , es una maravilla: Toni Zenet.) 





18 comentarios:

  1. Una historia en parte triste y en parte realista; con un toque de ilusión por el comienzo, de ilusión por la locura. Pero en el que se muestra un final realista no apto para un público de final romántico. Un pequeño texto muy entretenido y quizás con una reflexión más allá de lo que se dice a simple vista. ¿Quizás una confesión, un deseo?

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    1. Muchas gracias, Francisco (ya leí tu aviso), es verdad que quizá sea triste, no sé por qué tiendo a la tristeza o a enfrentar la realidad; pero es verdad que la pasión "para siempre" solo dura hasta que el cuerpo aguante y, si eres joven, puede que no aguante mucho. Es una reflexión, mínima, sobre lo efímero de los sentimientos en el que no importa lo intenso que hayan sido estos: siguen siendo efímeros. Te agradezco mucho que me comentes por aquí. Un saludo cariñoso.

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  2. Hermosa historia, Ángeles. Como todas las que escribes. Un beso.

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    1. Gracias, Carlos. Tu comentario siempre es muy bien recibido. Un saludo cariñoso.

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  3. Como ya te dije, fuera, Ángeles, me ha sorprendido esta incursión tuya en el microrrelato y me alegro. Me gusta el retoque final porque lo hace más verosímil. En cuanto a la imagen final me gusta mucho el resultado, esas hojas malvas sobre un tronco en el que se adivinan corazones variados en tamaño; tal vez no es casual, como puede que no lo sea la red que pende al margen izquierdo. Un beso y felicidades.

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    1. Realmente lo que hice fue un microrrelato para acompañar mis fotografías de ayer. Busqué un poema y como no encontré decidí escribir una pequeña narración. Fue oportunidad que por suerte no robó mucho tiempo. Sigo decantándome por el relato largo porque requiere más esfuerzo, trabajo y creatividad. Aprendo más escribiéndolos y pienso que por ellos es cómo puedo ejercitarme en la tarea de escribir, sobre todo si tengo en mente una novela. Pero es bueno, a veces, vestirse con lo que está de moda para probar si la talla es la adecuada o no. Un abrazo, Balbi.

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  4. Candi Acosta7/3/16 17:55

    Bellísimo!!!me trae recuerdos de relaciones pasadas, también en torno a un árbol (enfrente de La casa de Los Balcones)!!! Me gusta mucho el tema de Zenet y tus imágenes preciosas. Mil gracias amiga por trasmitir un trocito de magia que tiene cuando nos enamoramos!!!

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    1. Un millón de gracias por tu fidelidad, por comentarme aquí y en Facebook. Aquí se queda y en Facebook estimula su activación para que llegue a más gente. Me imagino que en la juventud muchos nos hemos acercado a un árbol o una pared para dejar un testimonio permanente de ese amor. Un abrazo.

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  5. Quien no vio sus iniciales escritas en un tronco de un árbol? y mirarle con todo el cariño a quien con su navaja las está grabando. Según iba leyendo tu relato Ángeles lo estaba viviendo. Pero que fácil es rectificar la corteza del árbol, pero esa del corazón no se puede borrar. Las fotos preciosas, y la letra de la canción también. Luego intentaré oírla. Un fuerte abrazo y sigue adelante.

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    1. Es verdad, Mari, en un árbol, en una pared, en hojas de libretas, en una mesa... Y nos hinchábamos contemplando los nombres que él ponía atravesado por las flechas. La del tatuaje no se borra pero hay quien se lo hace creyendo en la eternidad del amor juvenil. Unos continúan y algunos se quedan en el camino, y ese corazón tatuado mal quedó si no se puede aprovechar para otro nombres. Un abrazo y gracias por comentarme aquí y avisarme en el blog.

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    2. Anónimo8/3/16 0:15

      Profundo relato, Ángeles ..has plasmado muy bien que el anhelo de eterno amor sobrevive a lo efímero de cualquier amor , gran amor... creo que la pareja de tu relato también presiente la muerte de su amor , de ahí la necesidad de inmortalizarlo en un tatuaje, en el tronco del árbol ..deduzco que la inmortalidad no se anhela a sí misma...el amor anhela inmortalidad, luego es mortal..Tu relato me ha inspirado estas reflexiones...es sorprendente cómo en una sencilla historia del primer amor que todos hemos experimentado y "superado" transmites que aún es herida.. Me resulta muy difícil hablar del amor....Gracias por este relato!! Cora Lin

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    3. Cora, es verdad, anhelamos la inmortalidad del amor, o más que del amor, diría de la pasión, del enamoramiento eterno, y éste o muere o se transforma en apego, cariño,... Amor también, pero más sereno. Siento que haya removido cosas que todavía te afectan; pero estoy contigo, a todos en algún momento de nuestras vidas también nos resultó complicado hablar de ese tema, por lo que te comprendo desde la distancia. Un brazo, Cora, y muchas gracias.

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  6. Belleza de relato, de fotos y de canción.No hay tristeza en la realidad, solo realidad.

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    1. Muchas gracias, Ana. Me agrada mucho cuando alguien nuevo viene a comentarme. Y estoy de acuerdo con lo que dices, la realidad es la realidad. Nosotros luego la interpretamos. Un saludo.

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  7. Muy bonito Ángeles!!!!
    Me ha recordado a esos primeros amores que uno piensa serán para toda la vida y que terminan cuando acaba el verano.
    En mi adolescencia, dejé algún corazón que otro tatuado en los bancos de madera que había en el parque que frecuentábamos.
    Besos.

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    1. Qué fácil era pronunciar en la juventud el "te querré siempre ". Yo los dejé en los pupitres del instituto. Muchas gracias, Ana. Un beso.😘😘😘

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  8. Me ha gustado mucho el relato, cuenta mucho en pocas palabras y ademas esta acompañado de dos imagenes curiosas y bonitas.
    Besos

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    1. Muchas gracias, hija mía, todo un placer encontrarte por aquí. Un abrazo.

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