22 de mayo de 2018

Movimientos I (fotografía)


(Para verlas más claras, dentro de lo que cabe porque  ese no es el propósito, se puede pinchar sobre cada una de ellas). Muchas gracias.














11 de mayo de 2018

Entre el amanecer y el atardecer (fotografía)

Muchas de las fotos siguientes ya las he publicado en algunas redes, pero quise reunirlas en el blog. Aquí faltaban. Son de Tenerife, algunas de la Punta de Teno, donde se encuentra un faro vistoso y unos charcos que forman unos reflejos magníficos; otras de San Juan de la Rambla, tanto del pueblo como de su costa. También hay del amanecer en Puntalarga, Candelaria; de la  Gordejuela,  el edificio en ruinas que fue un elevador de aguas; del Puerto de la Cruz... Si pinchas encima de cada una se vuelve más nítida y grande. Espero que, como otras veces, guste alguna de estas dieciséis fotos. Muchas gracias.


5 de abril de 2018

Macros y desenfoques (fotografía de abril)

Una selección de fotos que he realizado en el último mes. Como otras veces, espero que alguna les resulte agradable. Aconsejo que pinchen encima; así se agrandan y recuperan la nitidez que han perdido al reducirlas de  tamaño para que se ajusten a las dimensiones de la página.










17 de marzo de 2018

Rompiendo la costa (fotografía)


Desde hace meses he estado trabajando (aunque no diría yo que esto sea un trabajo exactamente) en la creación de una serie basada en fotografía de larga exposición teniendo como tema principal el mar, pero introduciendo alguna construcción que perturbe su sosiego. Busqué elementos que de por sí rompen bastante, por su estética confusa (o por su total ausencia de estética), la belleza del paisaje marítimo; pero quería integrarlos y no llamar la atención sobre esa posible fealdad, sino equivocar, confundir; porque en muchas ocasiones esa fealdad está solo en el ojo del que mira y en todos los prejuicios que lleva consigo. (Si pinchas encima se aclaran por arte de magia).


En el Puerto de los Mármoles, situado en Arrecife (Lanzarote), hay un barco abandonado que lleva décadas allí. Al barco se le unió una barcaza. Estuve fotografiándolos, hasta que miré hacia un lado y vi la imagen que está encima de estas líneas. He de tener gustos muy mejorables, pues de todas las fotos que he hecho es una de las que más me gustan.

Aconsejo que pinchen encima para verlas en grande y más nítidas.






Las tres anteriores (y las ocho siguientes) son de Santa Cruz, por San Andrés. Creo que van a trasladar las plataformas petrolíferas al muelle de Granadilla. A muchos no les gustarán estas estructuras, pero yo no termino de verlas feas. 

22 de febrero de 2018

Burbujas de aceite I (macrofotografía)

No es original, no lo he inventado yo, por supuesto, pero quise probar a sacarle fotos a burbujas de aceite sobre agua. Y este es el resultado tan variado que se puede conseguir, desde universos hasta cuadros abstractos pasando por joyas o pañuelos hippies. Aspectos muy diferentes toman las burbujas. Y es un campo amplio para desarrollar lo que a una se le ocurra. A algunas incluso les he puesto título, teniendo en cuenta lo que a mí me sugiere, y con el deseo de condicionar la mirada del otro para que comprenda la mía. No creo que sea la única muestra que haga sobre este tema. Deseo explotar más esta posibilidad de creación y espero que la próxima sea mejor.


El artista, de incógnito, admira su propia obra.


La siguiente me recuerda a un señor mayor, esperando. 


"Apóyate en mi hombro": Veo dos siluetas y una tiene la cabeza apoyada en el hombro de la otra. ¿Se ven?


Los botones saltan 


Hace malabarismos con pelotas de colores 

7 de febrero de 2018

Sobre Ernesto Sabato, a propósito de El túnel

Dostoievski, de Ernesto Sabato
Estos días he releído El túnel, de Ernesto Sabato (parece que no se tilda el apellido). Releer es un riesgo si guardas buen recuerdo del libro. De hecho, de vez en cuando regreso a novelas que me gustaron hace tiempo, pero por desgracia, no todas superan las pruebas del presente. Ni siquiera las famosas. No sé si se podría decir en ese caso: “No eres tú, soy yo”. De cualquier manera, siempre es un yo el que valora de acuerdo a sus experiencias y expectativas y ambas van renovándose. En este caso no me defraudó, aunque percibí algún defecto. 

Ernesto Sabato, como intelectual, fue bastante completo en el sentido de que no se alimentó solo de las letras. Poseía un doctorado en Ciencias Físicas y Matemáticas por la Universidad Nacional de La Plata (Argentina) e incluso le concedieron una beca para investigar sobre radiaciones atómicas en París (1938). Pero allí, tras contactar con el movimiento surrealista, sufrió fuertes dudas sobre su trabajo en las ciencias, a las cuales abandonaría de manera definitiva en 1943. A partir de ahí se dedicó a la literatura y a la pintura. En Internet pueden verse sus obras; sus cuadros tienen un aire a Edvard Munch. Me gusta el retrato que le hace a Dostoievski. 

En su larga vida -nació en junio de 1911 y murió en abril de 2011-, publicó diversos ensayos y solo tres novelas: El túnel, Sobre héroes y tumbas, y Abbadón el exterminador. Al jurado del Premio Cervantes le parecería suficiente y meritoria esta escasa obra literaria y por eso le concedería el galardón en 1984.

22 de enero de 2018

El aloe vera (macrofotografía)





En una de las jardineras que rodean la puerta de mi casa tengo desde hace más de veinte años unas plantas de aloe vera. Me gustan: son resistentes e independientes de mis cuidados. Ahí están ellas sin mostrar ningún tipo de desaliento si permanezco mucho tiempo  sin regarlas.  Creo que son las plantas más adecuadas a mi perfil. 



Además me regalan, cada vez que me fijo bien (o de otra manera), unos aspectos tan distintos como estos que muestro aquí.





2 de enero de 2018

Entre el Alto Tajo y la Ruta de las Caras (fotografía)




Chequilla 1

En este puente de diciembre de 2017 anduve por unos pueblos que me encantaron. He estado (después de oír hablar mucho de sus maravillas) por Galicia, Asturias, Cantabria, Salamanca, etc. Por la provincia de Guadalajara no se me había ocurrido nunca. Y me llevé (nos llevamos, porque, por suerte, voy bien acompañada) una agradable sorpresa. En realidad, no era nuestra intención visitar esa zona sino repetir un viaje que realizamos hace unos años por Cuenca, del que guardábamos buenos recuerdos. Pero nos fuimos tan a los límites de la provincia que, al final, y por fortuna, el alquiler de casa rural fue en el pueblo de Megina, en Guadalajara. No obstante, realizamos incursiones en tierras conquenses para ver de nuevo La Ciudad encantada y, por primera ver, hicimos la Ruta de las Caras.

Megina es un pueblo casi fantasma. No vi a nadie. Posee un ayuntamiento, pero ningún supermercado. Sí un bar a donde fuimos la primera noche para comer algo y que, pese al aspecto sin vida que mostraba por fuera, estaba lleno. Tanto Megina, como los pueblos cercanos, tienen poca población. Imagino que lo más habitado en los alrededores será Molina de Aragón. Esta foto y la anterior pertenecen a Chequilla, un lugar que no ha sufrido de ninguna explotación turística, pese a lo singular del sitio, y que nadie debería perderse, como todos los pueblos del Alto Tajo.



Chequilla 2

Antes de continuar con las fotos se me hace preciso recomendarles un restaurante en Alcoroches, uno de los pueblos cercanos. Se llama Corrinche y, durante los cuatro días que estuvimos por la zona, fuimos dos veces. Nos chupamos los dedos con el asado de cordero,  las papas bravas, los huevos rotos con jamón, el morteruelo,... Tienen muy buen café y el servicio fue inmejorable (con invitación a chupito). No se lo pierdan si van por allí.

La foto siguiente la saqué al amanecer en la carretera que sale de Megina. Eran las ocho de la mañana, a -10 grados. Me quité los guantes, pues no podía maniobrar bien la cámara: los dedos comenzaron a dolerme al rato. El cielo, abarrotado de colores.